martes, 11 de enero de 2011

Muerte y Resurrección

El otro día, el martes pasado, me levanté como todos los días. Estamos de vacaciones de cole, así que los peques duermen hasta más tarde. Aproveché, leí mi librito (ver post anterior) tranquila. Desayuné mirando el pastito. Una delicia.
Levantados los peques y toda la ceremonia matutina (desayuno, vestido y demases) me voy al galpón del fondo a buscar el changuito para hacer las compras. Abro el galpón, dejo abierto y mientras miro por el quincho (que está pegadito) a ver por donde andaba la tortuga que hacía unos dos días se había escabullido y estaría escondida en algún rincón.
- Tortu... por dónde andás? Esta tortuga de m... que se esconde... Tortuuuu.....
Y en eso, me doy vuelta y la veo, patitas para arriba. Inmóvil. Me agarró un pánico tal que me escapé (sisi, literalmente) del quincho al grito de: Ay la p... m... que lo........!!!! Repetido hasta el hartazgo.
Entro a la cocina y los pekes con cara de "qué te pasa?!". Me siento mirando la pared y no paraba de decir:
M: Ahhhhhh!!!!!!
Pekes: Qué te pasa?
M: Ahhhhhh!!!!!!
P: Pero que pasó?
M: Nada, nada, que vi algo que me impresionó.
P: Pero qué viste?
M: Ahhhhh!!!! Nada, nada.... Ahhhhh!!!!!
P: A ver, yo quiero ver... (y se iban al quincho)
M: Nonono!!!! Vengan para acá!!!!
Sofi: (trata de acariciarme para calmarme un poco... pobre...)
M: No me toques!!!! Me da impresión!!!! Ahhhh!!!!
P: Pero que querés que hagamos?
M: Llamen a papá
P: Pero no sabemos el número
M: Yo se los digo: 15...
P: Cuál es el 15?
M: El 1 y el 5
Jere: Yo ya marqué el 1 pero el 5 no sé cual es
A este punto me enternecieron mal, agarré el teléfono y llamé yo. Para decirle a Fer me armé la siguiente frase: "El habitante más antiguo de esta casa pasó a mejor vida". A lo cual Sofi pregunta: qué le pasó a Tortuguin?
Inútil es decir que se dio cuenta enseguida, Jere también, y también huelga decir que a Fer no se le conmovió una pestaña. Yo seguia en crisis. La llamo a mi mamá, que mientras me escuchaba se c... de risa. La situación ya era tragicómica.
Sofi la fue a ver y afirmó que movía la cabeza. En comitiva enfilamos para el quincho y Sofi tenía la misión de darla vuelta y ver qué onda. Pero ahí le agarró miedo. Obvio, después de verme a mi diciendo estupideces, a quién no! En fin, fuimos a hacerle el aguante. Yo seguía aterrada, pero iba igual. La consigna fue: Dala vuelta y la ponés en el pastito. Pero NO me la muestres!!!!!
Ni hace falta decir que apenas la puso en el pastito la bicha se fue corriendo de acá para allá!!!!!
A ver, que una tortuga no se muere por estar patas arriba lo suponía. El tema era que podía estar patas arriba desde hacía 5 minutos o hace 2 días. Y ahi... yo no se cuanto aguante tiene una tortuga.
En fin... que la tortuga goza de buena salud.

3 comentarios:

DiBu dijo...

jaja, hola, me he reído con este post porque mi hija es cercana a la edad de Jere y me hace cosas similares, tu Sofi es una nena súper inteligente.
Saludos

Coliito dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
Mami Delux dijo...

no puede ser que haya pasado por alto este post!! Está buenísimo! me he reído montones! :)

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