domingo, 14 de noviembre de 2010

Hogar, dulce hogar

Yo no entiendo. Hoy hubo día familiar. Todos en casita, no había programa. Aprovechamos para hacer esas cosas que uno hace los fines de semana. En nuestro caso: ir de compras para el hogar. Léase jardín, mesa de pc, cosas para el hogar I mean.
Todo lindo, simpático. Armamos la mesita. Los pekes dando vueltas. Al final se metieron a la pile.
Pasadas las 17 hs. aviso que me tengo que ir a comprar un regalo de cumple para un compañerito de Sofi. Esto también estaba en el programa familiar, así que no representó sorpresas.
Me fui, compré el regalito y aproveché la salida para ir con mi amiga. Aprovechamos juntas y fuimos a comprar ropa. Es bien conocido en mi hogar el hecho de que yo NECESITO un nuevo jean. El que tengo pronto se va a llenar de agujeros y, no queda muy lindo ir a trabajar y que los alumnos te miren a través de los mismos. Ok, igualmente llamé para avisar. Todo seguía en paz, los pekes ahora miraban la tele.
A toda salida le cuadra su cafecito, así que cumplimos con el ritual.
Más luego retorné al hogar.
Me encuentro con marido mirando absorto una peli. Hijo menor dormido, sin pañal, sobre la cama sin hacer. Hija mayor mirando tele, en malla. Nadie me dio bola, pero a medida que avanzaban los minutos se fueron haciendo evidentes los pases de factura. "Andá a ver a tu hija, que no estuviste en toda la tarde". Hijo menor se pilló apenas le hice la cama y antes de poder pañalizarlo. Marido, obviamente no colaboró. Seguía absorto en la peli. Cocina: nunca nadie paso por ella desde el día anterior. Los minutos pasaban. Hija mayor reclama mimos. Reclama con vehemencia. Marido ni atina a esbozar un comentario sobre la posible cena. Solo atina a enojarse porque osé sacar plata del cajero de la cuenta que él no quería. S/C. Siguen los enojos, porque no le hago los mimos suficientes a la hija. Porque no quiero comer arroz y él si. Porque... yo que sé! Porque la vida lo puso a cargo de una casa por tres miserables horas!!!
Encima, hay que cenar con hija mayor, y simular que nada ocurre. Se enoja con la hija porque no come. Se enoja con hijo menor cuando tenemos que despertarlo para darle un atibiótico, y el niño no colabora. Se enoja.
Anda chinchudo por la vida. Y yo, no entiendo. Obviamente el sr. no quiere conversar. Sigue atónito frente al televisor.
Hijo menor se despertó. Está en mi cama reclamando atención. Yo debería ir a tirarme a dormir con él, pero no tengo ganas. Pero lo voy a hacer, en bien de que el menor descanse como corresponde.
Qué linda la vida en el hogar!! :P

1 comentario:

PauS dijo...

Yo he visto que la mayoría de los hombres no tiene el gen de la iniciativa. Si no les avisas que la casa se está cayendo y que es absolutamente necesario hacer algo, ellos seguirán sentados frente al televisor. Además siempre creen que ayudan a sus mujeres cuando cocinan o limpian o cuidan a sus hijos, como si no comieran, no vivieran en la misma casa y no fueran también padres de esos niños. Lo he visto tantas veces que ya me dan ganas de golpearlos cuando los veo reclamar. Es un problema de crianza, creo.

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