martes, 20 de julio de 2010

Y a mi, qué?

"Salió la nueva ley..." Así pregonarán por la zona de Tribunales los vendedores.
Sí, salio la nueva ley de matrimonio de personas del mismo sexo. Salió la semana pasada.
Este tiempo, ha sido un tiempo de reflexión. Un tiempo de leer, escuchar, ver y... comentar posts. Y mandar mails. Y recibirlos.
Este post no es más que el corolario de mi reflexión. Me lo debo a mi misma. Se lo debo a aquellas voces que piensan como yo. Este post surge de un mail que envié a alguien que a veces pasa por acá. Seguramente lo reconocerá, si es que todavía pasa.

"Hola, perdón. Sí, llegó (tu mail). Llegó justamente el día que salió la ley o uno antes. La verdad no respondí por varios motivos. Uno: porque soy lenta de reacción. Dos: porque me impactó mucho y necesité "procesar". Tres: me pregunté qué sentido tenía ya. Pero bueno, dado que ya pasó tiempo, te cuento.Todo lo que vos me decís lo comprendo. Obvio no lo comparto. Y me quedé pensando en esa pregunta final: ¿En qué me afecta en lo concreto, en mi vida cotidiana?
En primer lugar, siento que mis derechos adquiridos ya en su momento se ven vulnerados. No por perdidos, sino por irrespetados (no me sale otra palabra, no se expresarlo). A ver, no me parece mal ni ahi que los homosexuales tengan derechos económicos iguales a los de los heterosexuales. Es más, me parece perfecto. Léase bien: PERFECTO. Lo que no me parece que se desmerezca la institución matrimonial. Yo entiendo que en diversas culturas "matrimonio" significa cosas distintas. Ok. Pero en nuestra cultura, la tradición ha plateado que matrimonio es una pareja heterosexual que tiene dos fines: la complementariedad y la procreación. Podés objetar que la tradición es heredada de nuestro pasado cristiano y todo eso. Ok. Pero es nuestra tradición. La tradición no se objeta, es. Podés reaccionar a ella, pero no la podés negar. Y si reaccionás, como en este caso, me parece más constructivo sumar algo que transformar lo que ya hay. En concreto, me parece más constructivo sumar una figura jurídica nueva que transformar la que ya hay. A mi, matrimonio heterosexual, no me da igual llamar matrimonio a una pareja homosexual porque considero que no somos lo mismo. De hecho no lo somos. Entonces, porque llamar igual a algo que no lo es? Para mi, esto no es una cuestión lingüistica, es una cuestión esencial. De la esencia, digo.
En segundo lugar, me afecta en lo que a la educación de mis hijos se refiere. Yo tengo claro qué es lo que les quiero enseñar a mis hijos, y la verdad no me cabe ni ahi que el Estado tutele lo que yo les voy a enseñar. Porque obviamente esto llegará a los colegios. Como no me da lo mismo que -a hoy- cuando se enseñan métodos anticonceptivos no se enseñen los métodos naturales de planificación familiar, o se los menosprecie como poco efectivos, cuando no lo son. Me parece sesgar la información, y desplazar la figura de la familia de la educación de los hijos. Volviendo al matrimonio homosexual, cuando yo educo a mis hijos les dejo en claro que no me parece la mejor opción, si bien también les dejo claro que hay que respetar el amor. Obviamente que todavía son pequeños, pero en la medida de su comprensión lo voy haciendo. De hecho me tuve que sentar con Sofi ha hacerlo. Digo, no teorizo en esto.
Entonces, vos me preguntás en qué me afecta? Me afecta. Me afecta porque lo siento una imposición, y la verdad yo reacciono muy mal a las imposiciones. Entiendo que una pareja homosexual también reacciona mal a la imposición de no poder regularizar su situación, pero... no mezclemos los tantos. Hay muchas otras maneras de regularizar sin mezclar.
Me parece excelente respetar el ser de cada uno, lo comparto y lo defiendo. Pero así como respetamos el ser de los homosexuales, respetemos también el ser de los heterosexuales. Seguramente no es la respuesta que esperabas, o tal vez si, pero es lo que he podido procesar en estos días. Perdón nuevamente por el "silencio de radio", no es mi costumbre reflexionar "gimnásticamente". Tal vez es la primera vez -eso si- que lo hago por esta via. Al igual que vos me he irritado mucho leyendo y escuchando. De hecho he llegado a apagar la radio para no escuchar y serenarme. Hasta te digo que lo he vivido como un momento de duelo (en el sentir apesadumbrado, no por una pérdida). Al igual que vos, estoy sentada hoy acá xq también necesito saber y entender. Pero a diferencia tuya, yo creo entender los motivos de los otros. Lo que me duele (sí, es un dolor) es no ser comprendida por la otra parte. No vos en particular, sino todos "los otros". No me surge ni la violencia ni la agresión. Yo lo vivo con dolor. Dolor de incomprensión. Obviamente seguiré viviendo, pero trabajando para hacer respetar mis derechos y poner en juego mis valores. Respetuosamente, desde el ámbito que esté a mi alcance. Digo, que haya salido una ley no implica no seguir trabajando en el tema. Otra cosa que trato, por todos los medios, es alejar la discusión de la cuestión religiosa. No se si me sale, pero lo intento. Por respeto a la discusión y a los otros. No pretendo que todos compartan mi creencia. Y se que no lo hacen. Por eso el esfuerzo.
Te doy las gracias por ser una interlocutora válida en esto. La casilla sigue abierta.
Buena semana!!
Vero-Nika"

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Cai de casualidad en tu blog esperando en contrar un espacio interesante.. y leo esta entrada tan prejuiciosa de la cual no compartimos no solo la comunidad gay (yo soy hetero) sino la mayoria de los argentinos. Enterate!
que linda es la vida cuando uno puede ver mas allá del color naranja :P
Si tenes tu opinión en contra, tragá tu amargura, analizate, tomate un tranquilizante pero escribir como si todos compartiéramos tu ipinión.. Más con la ley ya salida! que cara!!!
Tengo un par de cosas mas que me inspiró tu feliz entrada, pero me las reservo.

Nika dijo...

Gracias por comentar. Te cuento que también encuentro prejuiciosas muchas de las cosas que se han expresado desde la otra parte. Justamente por eso trato de ser lo más fiel a mi pensamiento, sin ofender al otro. Y sí, estoy enterada. Eso no significa que deba compartir.
Una pena que no hayas firmado.
Saludos!

ColiitO dijo...

Personaje falto de identidad:
Muchos de los que leimos el post tambien estamos a favor de la ley. Tanto heterosexuales, como homosexuales. Y tantos otros apoyan la posición de Vero, eso NO quita que los comentarios se hagan respetuosamente.
Podés unirte a las marchas a favor, podes apoyar a la comunidad, defender con fervor en la plaza de los congresos, lo que quieras... pero si pretendes respeto, tenes que empezar vos (o lo que sea que seas... porq para quienes leemos el comentario no sos ni siquiera persona) por respetar. Veronica tiene su opinión ni mas valida ni menos valida que la tuya y la mia, distinta.
Si al vida la quiere ver de una forma u otra es elección de Veronica. Vos tenes tu vida, (si es que la tenes) hace tus elecciones, y asumi tus responsabilidades... y deja que el resto haga lo que quiera de su existencia.
Si de verdad queres tener peso de expresión, no olvides la identidad... y et aclaro que en cuestiones igualitarias, el primero q discrimina sos vos, porque sentiste la necesidad de aclarar que NO sos parte de la comunidad... si de verdad pensas que somos todos iguales... no te deberia importar.
Me alegro que te haya inspirado el post de Vero... significa que es mucho mas inteligente que vos.. porque deja la entrada libre al blog inbcluso a quienes no se lo merecen. De todas formas... podes no reservarte nada.. aca no somos cuadrados.
Besos hermafrofito.


pd: antes de que digas una estupides.. SI! estoy a favor de la ley. Pero soy inteligente y sé convivir.

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