viernes, 7 de noviembre de 2008

Catarsis

Hoy empezó el día re normal. Me levanté tempranito, llegó Dora (que me ayuda en la casa), se levantaron los peques. Tomamos la leche, jugamos, nos hicimos mimos. En eso llega mi mamá, toda alegría y felicidad. Junto con ella llegan: la factura del teléfono, la de la tarjeta de crédito y el impuesto municipal. Una joda!
Mientras charlo con ella voy abriendo los sobres. Oh sorpresa!! La digitalización de la línea telefónica hecha un mes atrás aparecía como otro item facturado. Así, como si nada. Ah noooo!!! Me enervé. Este temita de internet y .... me tiene bastante harta. Hecha un demonio llamo al 112 (Atención comercial, al cliente o lo que sea). Hablé con unas 5 personas, en un lapso de 30 minutos, y hubiera seguido hablando si no me hubieran saturado, enojado, cruzado para el resto del día, y si no hubiera cortado. Sepan valorar: estoy siendo MUY suave en el relato. En las sucesivas musiquitas que me fueron pasando le fui contando a mi madre (dicho con tonito irónico) todos los bemoles del asunto. Nada, como para dejar registro que mi vieja sabía lo que estaba pasando.
Después de cortar me pongo a cocinar, mientras intercambio palabras con la progenitora. En eso otro llamadito: la tarjeta de crédito. Voz de empleado al que le importa un pito si tenés guita o no, si no pagaste el mes anterior porque no pudiste, y el que se c... en tu pregunta de si te pueden dar alguna opción para poder pagar esta vez, ya que tenemos toda la onda pero con la onda no alcanza. Nada, como si no te escuchara. Con la misma voz de estar mirando un partido por televisión contesta: nada.
A este punto yo ya estaba a la puteadas contra el mundo. Había llamado a mi amiga abogada para que me escuchara y me respondiera con cerebro y corazón. Sí, con ambas! Gracias Andle!
Ahí, justo ahí, cae mi vieja que había estado chusmeando los papelitos y me dice: Mejor que el impuesto municipal no llegue a judiciales, que si no..... Divina mi vieja!!! No había un momento más oportuno?! No sabía ella todo lo que había pasado?! No, si de algo carece es de sentido de la oportunidad. El sentido del deber en ella puede más. :-P
Juro, re juro que estoy siendo SUAVE, porque no viene al caso estropear estas bellas páginas con insultos soeces, no?
Sigo. El resto de lo que va del día reconozco tener muy poca paciencia. Me enojé con Sofi y con Jere. Les pedí disculpas. Me enojé con el Gobierno de la Ciudad, porque no habilita lugares para estacionar. Me enojé con los de seguridad del del estacionamiento del supermercado Disco de José Hernández y Cuba, Belgrano, Buenos Aires, porque los muy inútiles no son capaces de poner un cartel avisando que el estacionamiento es PRIVADO y encima no entienden que es mero servicio al cliente. No, ellos son de la empresa de seguridad así que les importa un bledo los clientes -potenciales o no- del supermercado.
Ahora, estacioné en mano izquierda, donde se supone que no se puede, y me metí en este cyber mientras espero el turno del ginecólogo (a las 15 hs.). Tratando de bajar decibeles porque no tengo ganas de que me reten por lo del acelere y el stress. (Recuerden que mi doc. es onda unicista y siempre se fija en eso, no es un simple pap y ya).
Hummmmm.... nada más. He dicho.

2 comentarios:

juli dijo...

Uuuuh q comienzo tuviste!....a todos nos pasa lo mismo...si arrancás tu día abriendo TODASSSS las facturas que te pasan x debajo de la puerta estás en problemas...encima todo está cada día mas caro y los sueldos no aumentan...diosssss, no sigo xq te voy a hacer enroscar más!

Buen finde!

mamasita dijo...

Nika, son las cosas con las que nos toca vivir, desafortunadamente no podemos hacer nada, por mas que llamés y te quejés esas chicas solo trabajan para un call center y muchas veces no tienen idea de nada... paciencia mujer
mañana sera otro dia ;)

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